El Hombre Del Tiempo by Steve Thayer

El Hombre Del Tiempo by Steve Thayer

Author:Steve Thayer
Language: es
Format: mobi
Tags: Narrativa Itriga-thriller
ISBN: 8408024310
Publisher: Editorial Planeta, S.A,
Published: 1997-12-31T23:00:00+00:00


«Es ya tarde. El estudio está a oscuras y desierto. Sin novedad en el frente meteorológico. Es hora de dejar el bolígrafo y volver a casa. La luna es azul esta noche. Un fenómeno infrecuente. Sucede cuando coinciden dos lunas llenas en un mismo mes. La segunda de estas lunas se llama luna azul. Nadie sabe realmente por qué. Hay quienes creen que es la luna del amor. Otros, en cambio, creen que es la luna que anuncia una inminente desgracia.»

LA HUELLA

La nieve había desaparecido. La lluvia fundía los últimos hielos de la zona de los lagos. El capitán Les Angelbeck estaba sentado en el borde de la cama del hospital. Se abrochaba la camisa. Tenía el periódico de la mañana al lado, encima de la almohada. A través de la primaveral llovizna veía la blanca bóveda del Metrodome. Un panel electrónico, instalado frente al estadio, anunciaba con letras destellantes la fecha del primer partido de los Twins en casa.

Su habitación de la quinta planta del centro médico del condado de Hennepin era tan luminosa y alegre como triste estaba el tiempo.

El capitán suponía que era una habitación destinada, en principio, a parturientas. Al lado de la cama había una botella de oxígeno pintada de verde. Su bastón de paseo estaba junto al vano de la puerta. El televisor que pendía del techo estaba encendido, pero el volumen estaba al mínimo. Andrea Labore presentaba el telediario de mediodía. En la pantalla se veía la portada del Star Tribune.

Les Angelbeck ignoró el televisor y siguió vistiéndose hasta que apareció el hombre del tiempo. Entonces cogió el mando a distancia y elevó el volumen del sonido.

«Dixon, ya sé que ésta es lo que llamáis una semana de alerta de tornados, pero ¿qué es, exactamente, un falso tornado?

»Pues verás, Andrea, es lo que avistan los oteadores del Servicio Meteorológico Nacional.»

Les Angelbeck se echó a reír. Pero fue una risa entrecortada por sus flemas. Se llevó la mano a su dolorido costado. Volvió a reducir el sonido después de que Dixon Bell hubo dado su pronóstico. Se ponía ya los zapatos cuando Donnell Redmond entró en la habitación con un sobre de color marrón.

—¿Qué tal ha ido la biopsia? —preguntó el teniente.

—Era benigno.

—Así no se morirá usted de dos cosas. Sólo de una.

—De momento, sí —dijo Les Angelbeck, que se tragó la flema y sonrió—. No había visto nada más fantástico en mi vida, Donnell. Lo llaman cirugía videoscópica. El médico me ha hecho una pequeña incisión en el costado. Luego me ha metido una sonda bastante larga, que lleva una lente telescópica acoplada a una pequeña cámara. Entonces han aparecido mis entretelas en la pantalla de un televisor mientras el médico observaba. Ha hecho toda la operación por televisión. El médico no le ha quitado ojo a la pantalla ni un momento. Me lo hicieron ayer y hoy me marcho a casa.

Redmond miró hacia Andrea Labore. Sus labios se movían pero no se oía nada.

—Quizá deberían retransmitir sus adentros en directo.

—Quizá —dijo Les Angelbeck, que terminó de ponerse el traje con cuidado y luego la corbata—.



Download



Copyright Disclaimer:
This site does not store any files on its server. We only index and link to content provided by other sites. Please contact the content providers to delete copyright contents if any and email us, we'll remove relevant links or contents immediately.