Artemis Fowl: La Venganza de Opal by Eoin Colfer

Artemis Fowl: La Venganza de Opal by Eoin Colfer

Author:Eoin Colfer
Language: es
Format: mobi
Tags: sf_fantasy
Published: 2009-11-16T00:00:00+00:00


TARA. IRLANDA, AL AMANECER

La terminal de lanzaderas mágicas de Tara era la mayor de Europa. Más de ocho mil turistas al año pasaban por sus arcos de rayos X. Ochocientos cincuenta metros cúbicos de terminal ocultos bajo un montículo un tanto exagerado en mitad de la granja de los McGraney. Era una maravilla de la arquitectura subterránea.

Mantillo Mandíbulas, enano cleptómano fugitivo de la justicia, también era poco menos que una maravilla en sí mismo en el área subterránea. Mayordomo condujo el Bentley de los Fowl en dirección norte desde la mansión y, siguiendo las instrucciones de Mantillo, aminoró la velocidad del coche de lujo a quinientos metros de la entrada camuflada de la terminal de lanzaderas, lo cual permitió a Mantillo tirarse de cabeza directamente a la tierra desde la puerta de atrás. Desapareció rápidamente, sumergido bajo una capa de rica tierra irlandesa, la mejor del mundo.

Mantillo conocía la terminal de lanzaderas como la palma de la mano. En cierta ocasión había ayudado a escapar a su primo Nord por allí, cuando la PES lo había detenido acusándolo de contaminación industrial. Una veta de arcilla recorría las entrañas de la tierra hasta la pared de la terminal y, si sabías dónde buscar, había una lámina de revestimiento metálico que los años de humedad irlandesa habían hecho mucho más fina. Sin embargo, en esta ocasión en especial, a Mantillo no le interesaba escapar de la PES, sino más bien lo contrario.

Fue a parar al interior del arbusto holográfico que ocultaba la entrada de servicio de la terminal de lanzaderas. Salió de su túnel, se sacudió la arcilla del trasero, evacuó todo el viento del túnel del interior de su cuerpo con más ruido del estrictamente necesario y esperó. Al cabo de cinco segundos, la puerta de la entrada se abrió deslizándose y cuatro manos salieron de ella y tiraron de Mantillo hacia el interior de la terminal. Mantillo no opuso resistencia, sino que dejó que lo arrastrasen por un pasillo oscuro y lo metiesen en una sala de interrogatorios. Lo soltaron sin contemplaciones en una silla incómoda, le pusieron unas esposas y lo dejaron a solas para que se pusiera nervioso.

Mantillo no tenía tiempo para ponerse nervioso. Cada segundo que pasase allí quitándose insectos del pelo de la barba era un segundo más que Artemis y Holly debían pasar huyendo de los troles.

El enano se levantó de la silla y empezó a dar palmas delante del espejo de doble cara incrustado en la pared de la sala de interrogatorios. —¡Chix Verbil! —gritó—. Sé que me estás viendo. Tenemos que hablar. Es sobre Holly Canija.

Mantillo siguió golpeando el cristal hasta que la puerta de la celda se abrió y Chix Verbil entró en la habitación. Chix era el agente de la PES en la superficie. Chix había sido el primer herido en la rebelión de los goblins de la B'wa Kell el año anterior y, de no haber sido por Holly Canija, también habría sido su primera víctima mortal. Al final, obtuvo



Download



Copyright Disclaimer:
This site does not store any files on its server. We only index and link to content provided by other sites. Please contact the content providers to delete copyright contents if any and email us, we'll remove relevant links or contents immediately.