Abyss(c.1)

Abyss(c.1)

Author:Orson Scott Card
Language: es
Format: mobi
Tags: sf
Published: 2011-01-02T23:00:00+00:00


McBride se sujetó a la barandilla mientras miraba por encima de la borda del Explorer. Aún había hombres yendo de un lado para otro embutidos en sus chalecos salvavidas, intentando asegurar las cosas en la tormenta. Pero resultaba claro que esta tormenta era demasiado grande para enfrentarse a ella. El Explorer había sido diseñado para cortar el contacto y echar a correr cuando las cosas se ponían así de mal. Incluso ahora no estaba seguro de que pudieran apartarse del camino del huracán Frederick sin sufrir algún daño importante. El viento era de ochenta nudos. El Centro de Huracanes estaba hablándoles de la posibilidad de vientos de doscientos nudos cerca del ojo. Que se encaminaba hacia ellos tan directamente como si lo hubieran atrapado con un anzuelo y estuvieran rebobinando el sedal.

McBride avanzó tambaleándose por la oscilante cubierta y se metió en el centro de mando del Explorer. Allí estaba DeMarco, yendo de un lado para otro como si tuviera todo el tiempo del mundo. Seguro que no podía ser tan estúpido como para no saber el peligro en el que estaban. La mayor parte de la escolta de la Marina estaba ahora mucho más retirada, por temor a que los buques fueran lanzados unos contra otros por las olas y el viento.

—¡Necesitamos desengancharnos y salir de aquí ahora mismo!

DeMarco le miró sin ninguna expresión.

—De acuerdo, entonces hágalo. —Alguien le tendió a DeMarco un bocadillo envuelto en papel de aluminio. Iba a comer. Perfecto. Lo próximo que diría sería: Que tomen pastel.

Pero McBride tenía que asegurarse de que DeMarco comprendía exactamente dónde estaba la responsabilidad.

—Ningún problema, excepto que sus chicos se fueron a dar un paseo con el Fondoplano precisamente cuando mi gente lo necesitaba para desenganchar el extremo del umbilical.

DeMarco desenvolvió su bocadillo.

—Estará de vuelta en dos horas. —Luego se llevó el bocadillo a la boca y dio un mordisco.

—¿Dos horas? ¡Nuestro amigo Fred va a hacer que todos estemos cagando como patos dentro de dos horas!

No servía de nada intentar conseguir que DeMarco se interesara por sus problemas. Se limitó a quedarse de pie allí, masticando calmadamente, mirando hacia el Caribe como si hubiera algo que ver ahí fuera excepto el infierno.



Download



Copyright Disclaimer:
This site does not store any files on its server. We only index and link to content provided by other sites. Please contact the content providers to delete copyright contents if any and email us, we'll remove relevant links or contents immediately.